Mostrando entradas con la etiqueta Medios de Comunicación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Medios de Comunicación. Mostrar todas las entradas

lunes, 20 de junio de 2011

20 DE JUNIO DE 2011: CANAL 7 EMITIRA HOY EL TELEFILM BELGRANO






CANAL 7 EMITIRA HOY EL TELEFILM BELGRANO

Los últimos años de un prócer

A tono con el Día de la Bandera, y luego de recorrer el país con multitudinarias proyecciones gratuitas, la película protagonizada por Pablo Rago llega a la TV abierta. El trabajo retrata los momentos más intensos en la vida del héroe.



Por Emanuel Respighi


Luego de casi 7 meses de recorrer el país con proyecciones gratuitas, al aire libre y con una convocatoria multitudinaria, en una propuesta novedosa de presentación federal, finalmente el telefilm Belgrano llega a la TV abierta. En conmemoración del Día de la Bandera, Canal 7 estrenará hoy, a partir de las 22.30, la película que recorre los últimos años de la vida de Manuel Belgrano. El film para televisión protagonizado por Pablo Rago, Valeria Bertucelli, Guillermo Pfening y Mariano Torre forma parte de esa suerte de tríptico histórico sobre los próceres producidos por la TV pública que comenzó con La batalla de San Lorenzo (la docuficción que emitió Canal Encuentro) y continuó con Revolución, el cruce de los Andes, que se estrenó comercialmente en pantalla grande y actualmente continúa en cartel. En este caso, Belgrano hace foco en los últimos años del abogado que creó la bandera nacional y, sin conocimiento militar, encabezó el Ejército del Norte con la convicción de que había que luchar por la patria naciente.

Pensada inicialmente como una miniserie de cuatro capítulos, Belgrano terminó retratando en noventa minutos los momentos más intensos del hombre que sacrificó su vida privada y familiar –además de su fortuna económica– en pos de la revolución independentista. Filmada principalmente en Tafí del Valle, Tucumán, la película demandó cuatro meses de preproducción y seis de posproducción, contó con 400 horas de rodaje y más de 200 extras. El guión del film estuvo a cargo de Marcelo Camaño y Juan Pablo Domenech, la dirección se puso en manos de Sebastián Pivotto, y Juan José Campanella se encargó de la supervisación general de una producción que capta con intensidad la esencia del hombre detrás del bronce que la escuela continúa puliendo en sus anacrónicos planes de estudio.

Sin los recursos económicos ni humanos de Revolución, la otra ficción histórica que la Unidad del Bicentenario promovió con motivo de la celebración del Bicentenario de la creación del primer gobierno patrio, Belgrano muestra con acierto no sólo aspectos conocidos de la vida del prócer, sino fundamentalmente pequeñas pero significativas situaciones de su vida cotidiana que sintetizan sus valores e ideales revolucionarios. Para ello, Belgrano –que contó con el asesoramiento del historiador Javier Trímboli– centra su atención en el período que va desde la victoria en la batalla de Tucumán hasta la muerte del prócer. Más allá de los acontecimientos, lo que vuelve atractiva la propuesta es la utilización de un recurso dramático ideal para contrastar al Belgrano optimista de 1812 con el descreído y moribundo de 1816: la trama avanza a través de un ficcional diálogo entre el joven y el viejo Belgrano, en un debate ideológico que describe sus contradicciones.

“Buscamos retratar, básicamente, las contradicciones de personalidad de un personaje épico y muy recto, como cuando se da cuenta de que él, siendo abogado, es enviado a enfrentar al peor de los ejércitos realistas que es el que baja desde el Norte. Y él sin experiencia militar”, subraya Marcelo Camaño, guionista del film. “Y su quiebre está ahí, cuando luego de Rosario debe irse al Norte. Y además la decisión de no asumir la crianza de su primer hijo, porque eso sería perder el valioso tiempo que debe dedicarles a los hijos de la patria. Esa es una decisión muy fuerte, para un momento en el cual, por supuesto, el concepto de familia no es el mismo que tenemos hoy en nuestra sociedad”, explica el autor de Belgrano, junto a Juan Pablo Domenech.

Bajo la idea de incluir a la mayor cantidad posible de televidentes, el estreno televisivo de Belgrano en Canal 7 será en Closed Caption, el subtitulado oculto que permite a las personas sordas o con dificultades auditivas activar la opción para poder seguir la trama a través de la lectura. Además, la proyección incluirá el sistema de Audiodescripción, que permite a las personas ciegas o con problemas de visión tener acceso a descripciones sonoras complementarias sobre la situación espacial, gestos, actitudes, paisajes o detalles de vestuario, esenciales para la comprensión de la narración. Belgrano podrá ser vista íntegramente en HD por aquellos que tengan el decodificador de la Televisión Digital Abierta.

Mientras se aguarda para agosto el estreno televisivo de Revolución, el cruce de los Andes, Belgrano contará también con una proyección esta medianoche y mañana a las 21 en Encuentro, como una manera de cerrar la sinergia que la gestión de Bauer le imprimió al sistema de medios públicos en los últimos años. Y cada vez se hace más fuerte la idea de que el próximo paso en materia de ficción histórica se centre en las invasiones inglesas. “Creo que los medios públicos tienen que hacerse cargo de estos relatos y reconstruir la circulación de sentido con este tipo de material. Y ojalá vengan más. Y no solamente con el relato histórico. Es más que necesario que los medios públicos concreten ficciones que cuenten al país de hoy, y al de ayer también”, concluye Camaño.



Leer más...

sábado, 11 de junio de 2011

La interactividad es la clave




MEDIOS Y COMUNICACION

La interactividad es la clave

La antropóloga Marta Riskin señala que la interactividad es la clave, pero que su valor está supeditado también a la adopción de políticas públicas que la hagan posible.




Por Marta Riskin *

“Prometeo es aquel héroe que amó tanto a los hombres como para entregarles, al mismo tiempo, el fuego y la libertad, las técnicas y las artes.”
Albert Camus, Prometeo en los infiernos, 1946

Un mismo fuego puede servir para cocinar o incendiar la casa y, por fortuna, distinguimos con cierta frecuencia entre ambas aplicaciones, aunque desestimemos otros reconocimientos de naturaleza similar. Probablemente, ciertas fantasías decimonónicas colaboren para que desdeñemos experiencias históricas y olvidemos que los sistemas políticos democráticos tanto pueden consolidar rancios privilegios medievales como promover la equitativa distribución de la riqueza, el acceso al trabajo, la educación y la salud de las mayorías.

También es cierto que la confusión entre las notables discrepancias que separan las autopistas a la tiranía que proponen fundamentalismos variopintos y la ruidosa pero fértil participación popular, requiere la aceptación previa, consciente o inconsciente, de distintos modelos éticos y hasta estéticos.

La multiplicidad de opiniones es la materia prima que construye comunidad en diversidad, pues fomenta la escucha, incrementa la conciencia de los límites del propio punto de vista y permite que nos atrevamos a apreciar las diferencias y elegir las voces que mejor nos expresan. En cambio, el monopolio del discurso siempre abusa del oxímoron, exige la instalación de falsas antinomias y el rechazo a sus evidentes contradicciones, como cuando enuncia teóricos valores republicanos y niega a los gobiernos democráticos la facultad de fijar políticas públicas. Las palabras jamás son neutrales. La genuina participación ciudadana acostumbra expresarse en debates que restituyen a la palabra su modesta dimensión humana, tan lejana de verdades reveladas por los dioses del Olimpo, cuanto del silencio de los cementerios. La Interactividad es la clave.

Una misma herramienta puede utilizarse para trozar leña y desbrozar caminos. Conocemos escritores que firman sus ideas, otros que redactan libretos a cuenta y orden de los productores del espectáculo político y quienes combinan lucrativamente ambas tareas. La separación entre economía y política puede resultar útil en el trabajo académico, pero el reemplazo de estadistas por administradores y de representantes populares por comediantes documenta trágicos resultados a través de la historia. Algunas diferencias no son menores.

Cuando la Asociación Internacional de Radiodifusión (AIR) y la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), que agrupan a las principales empresas y medios gráficos, canales y radios privados del mundo, acusan a la ley de medios audiovisuales argentina de “amenaza para la libertad de expresión y el derecho de la ciudadanía a informar y ser informada”, mientras silencian las “maniobras antidemocráticas” que permitieron a alguno de sus socios “tomar control de los medios independientes” en tiempos de dictadura, no sólo confunden libertad de empresa con libertad de prensa.

El propósito y, en última instancia, el de sus amigos, es administrar, directa e indirectamente, la opinión pública. Para la construcción de oportunidades comunes necesitamos del contraste entre estos hipócritas desacuerdos y los disensos honestos, para luego ejercitarnos, todos, en distinguirlos, con pasión y sin violencia, hasta convertir al debate en la única modalidad de resolución de conflictos. En la Interactividad está la clave.

El camino de creatividad y desarrollo que Prometeo propone a la humanidad incluye el uso y reproducción de la tecnología y, metáfora mediante, advierte los peligros y destaca el valor de los mecanismos y las herramientas que aseguran su distribución. La tecnología tampoco es neutral. La interacción entre computadores y televisores permitirá, muy próximamente, el acceso directo desde la pantalla de la televisión digital a Internet (incluyendo la llegada a información periodística, tal como ya ocurre en los celulares), y nos transformará de meros telespectadores a participantes activos y capaces de emitir opinión y voto inmediatos, desde nuestras casas. El aspecto tecnológico distintivo del futuro será la interactividad del televidente.

Sin embargo, al mismo tiempo que los avances ofrecen preciosas herramientas para profundizar la democratización de los medios y la intercomunicación de una ciudadanía responsable y productiva, también nos recuerdan que la articulación entre la ley de medios audiovisuales y la desmonopolización de contenidos debe acompañarse en forma permanente con la adopción de medidas que desalienten cualquier intento posterior de concentración.

Asegurar la pluralidad y el libre acceso a la distribución e intercambio de diversos discursos requieren hoy, por ejemplo, de normativas adicionales en la producción de equipos, que garanticen el acceso irrestricto a los contenidos. El desafío continúa siendo elegir entre Prometeo encadenado o asumir su fuego. Cabe reconocer que hoy estamos mucho mejor posicionados como nación para aceptar el reto y la Interactividad es la clave que supimos conseguir.

* Antropóloga UNR.


Leer más...

viernes, 25 de marzo de 2011

ROSARIO, LOS MEDIOS, HACE 35 AñOS



ROSARIO, LOS MEDIOS, HACE 35 AñOS

Una ciudad sin jóvenes


El discurso de los medios gráficos rosarinos -con especial énfasis en La Capital en torno a la juventud en los primeros años de la dictadura, 1976-1978. El golpe de estado no implicó sólo un cambio de autoridades en la ciudad sino también un claro acatamiento de las pautas del Proceso.





Por Laura Luciani *

El 24 de marzo de 1976 las Fuerzas Armadas en su conjunto derrocaron el gobierno de María Estela Martinez de Perón e instauraron un gobierno de facto a cargo de la Junta Militar presidida por el Teniente General Jorge Rafael Videla; con ello se inauguró una de las etapas más represivas que la historia del país ha conocido hasta el momento. El objetivo principal fue trastocar y redefinir las relaciones entre sociedad y estado existentes así como desarticular la movilización social a partir de la implementación del llamado Proceso de Reorganización Nacional (PRN). Ello implicó una doble estrategia que significó por un lado la represión directa sobre aquellos sujetos que consideraban el "enemigo subversivo"; por otro, la incorporación de mecanismos de disciplinamiento efectivizados a través de diversos comunicados y decretos que limitaron la participación de las personas en la vida pública. Los partidos políticos fueron suspendidos, la acción sindical fue restringida y las organizaciones políticas, sindicales y estudiantiles de izquierda y peronista fueron disueltas así como muchos dirigentes nacionales, provinciales y municipales fueron detenidos. Estas medidas tenían como objetivo más amplio reestructurar y modificar las pautas y comportamientos de la sociedad argentina en su conjunto así como redefinir el rol de las distintas instituciones.

En consonancia con los cambios operados a nivel nacional la provincia de Santa Fe fue intervenida. El primer interventor provincial fue el Coronel José María González, en abril lo reemplazó en ese cargo el Vicealmirante Jorge Aníbal Desimone quien se mantendría en ese puesto hasta 1981. Asimismo en la ciudad de Rosario el intendente Rodolfo Ruggeri fue encarcelado (junto a otros políticos y funcionarios provinciales y municipales) asumiendo el cargo el Coronel Hugo Laciar reemplazado luego por el Capitán Augusto Cristiani que ocupó ese lugar hasta 1981; luego asumió Alberto Natale como intendente civil en el contexto de un reordenamiento político que se iniciaba con la asunción de Viola como presidente de facto.

El golpe de estado no implicó sólo un cambio de autoridades en la ciudad sino que significó un claro acatamiento de las pautas que el PRN planteaba y la imposición desde arriba de estrategias de despolitización y disciplinamiento social en los diversos ámbitos públicos de la ciudad. La instauración de la dictadura fue posible a partir de este conjunto de medidas coercitivas impuestas desde el Estado y también gracias al apoyo tibio en algunos casos, elocuente en otros que recibió el PRN desde diversas instituciones como la Iglesia, algunos partidos políticos en la provincia de Santa Fe el PDP, por ejemplo e inclusive de los medios de comunicación locales que legitimaron en primera instancia el golpe y sustentaron luego el gobierno militar con mayor o menor énfasis por lo menos hasta iniciada la década del 80.

Así, los medios gráficos de la ciudad de Rosario se constituyeron para los primeros años del gobierno militar en una herramienta esencial en la difusión y legitimación del proyecto dictatorial en el ámbito local, no sólo porque reprodujeron, aplaudieron y apoyaron el discurso militar sino porque además incorporaron toda una agenda de cuestiones que consideraban ineludible para el PRN. Cabe recordar que para marzo del 76 dos periódicos circulaban en la ciudad de Rosario, ambos con características diferentes. La Tribuna, un diario vespertino, de pocas páginas, con información general aunque con una fuerte presencia de las secciones de deportes y quiniela, ya que se constituía como un diario de raigambre popular y barrial. La Capital, matutino que se perfilaba como un periódico hegemónico en Rosario y el cordón industrial, no sólo porque tenía una tirada promedio de sesenta mil ejemplares semanales y cien mil los domingos, o por su trayectoria a lo largo de todo el siglo sino porque era el diario de referencia con respecto a temas de la ciudad. A ellos se sumaría a mediados de 1977 El País, que en su primera etapa y hasta diciembre era de tirada vespertina transformándose luego en matutino. Si bien El País intentó constituirse como una alternativa, no logró consolidarse como una empresa rentable en la ciudad, cerrándose a mediados de 1978. El estudio sobre la prensa gráfica local señala que tuvieron un rol central en la instalación de una agenda de problemas de diversa índole. En ese sentido me interesa destacar aquí las prácticas discursivas que esos medios construyeron en torno a los jóvenes durante el período 1976/1978 begin_of_the_skype_highlighting 1976/1978 end_of_the_skype_highlighting, ya que esta fue una temática recurrente permitiendo reproducir y consolidar estereotipos hegemónicos respecto de la juventud.

Si bien los medios gráficos de la ciudad tuvieron, en general, un discurso de apoyo al gobierno militar nacional y local, ese apoyo se construyó desde distintas estrategias y gradualidades. En líneas generales es posible decir que el discurso de los medios, se construyó durante la fase más represiva de la dictadura en una estructura discursiva binaria afianzando y difundiendo la lógica sobre la cual se asentaba la práctica represiva del terrorismo de estado. Como señala Pilar Calveiro, en Poder y Desaparición las lógicas totalitarias son lógicas binarias, construyen su poder a partir de "concebir el mundo como dos grandes campos enfrentados", donde la construcción de la identidad propia rechaza toda posibilidad de otro, otro que es siempre enemigo. Así la "subversión" es ese otro contrapuesto al "ser nacional" que, según el discurso militar, para sobrevivir debe aniquilarla. Esa estructura binaria construida desde los discursos oficiales se reproduce y difunde en otros espacios a la vez que impregna las prácticas enunciativas respecto de múltiples temáticas. Así, los diarios de la ciudad construyeron su discurso también desde una lógica binaria que permeó las interpretaciones sobre la realidad social y que ayudaron en el proceso de legitimidad que se estructuraba respecto de la dictadura impuesta en marzo de 1976, ya no sólo la "subversión apátrida" se oponía al ser nacional, occidental y cristiano, el caos se oponía al orden, un orden que no sólo era la negación del conflicto social y político sino la negación de toda diferencia en los diversos planos de la vida cotidiana. El caos era la inmoralidad, la basura, los perros callejeros, el ruido molesto, el cirujeo, las "gitanas", los jóvenes y el orden era pensado como la erradicación de todos ellos, la restitución de los "valores morales", del decoro.

Dicho discurso se inscribió en la lógica propia del contexto enfatizando una retórica conservadora y fuertemente anclada en la idea de orden, así como en la apelación constante a "salvar la patria". Si bien este pareciera presentarse simplemente como un reflejo del discurso militar y del proyecto del PRN, debemos tener en cuenta que es el mismo periódico quien lo promueve desde las distintas secciones.

En tanto promotor de determinadas acciones y valores el diario La Capital construyó una prédica que intentó ser ejemplar no sólo para la sociedad rosarina sino también para las instituciones y espacios estatales con los cuales entablaba diálogos y discutía. En este sentido algunas de las temáticas a tratar referían específicamente a los problemas cotidianos de los rosarinos como el ruido, la basura, las inscripciones en las paredes, las acciones municipales, etc. Si bien los temas no eran privativos de este proceso histórico y pueden observarse en otros contextos sociopolíticos, en esta coyuntura adquirieron un lugar central en tanto permitió expresar parte de los valores y acciones del "deber ser argentino". Asimismo, junto a los problemas cotidianos que en la narrativa se presentaron como parte de la agenda de cuestiones necesarias a tener en cuenta para constituir ese "bienestar general necesario" , también es posible observar que algunos sujetos eran centro de atención de los editoriales, y como correlato en las cartas de lectores. Es claro que entre esos sujetos se encontraban los jóvenes.

Ya desde el inicio de la dictadura, éstos fueron centro de atención del discurso militar desde una doble mirada. Por un lado los jóvenes representaban el futuro y en ellos se depositaba también la responsabilidad de llevar adelante el PRN. Por otro lado los jóvenes eran vistos en forma negativa, como sujetos peligrosos, rebeldes, por el cual se apelaba a diversas instituciones que llevasen adelante la tarea de "forjarlos" a la propia imagen. En ese sentido los diarios reprodujeron gran parte de ese discurso e incluso ayudaron a construirlo, configurando estereotipos hegemónicos.

En principio es posible observar que los textos periodísticos de aquellos años reprodujeron y difundieron una imagen de la juventud como un todo homogéneo representado en la figura del varón de clase media y estudiante. También es posible observar que en algunos medios, y específicamente en el diario La Capital, se enfatizaba en un discurso que ayudaba a la conformación de percepciones negativas sobre los jóvenes.

En diciembre de 1975, por ejemplo, ante el incendio de una calesita, un editorial aseveraba: "Que en una antigua plaza de Rosario, la plaza Lopez, dos o tres individuos jóvenes hayan quemado una calesita y bailado alrededor del fuego como celebrando un rito, nos parece una acto que linda con lo terrible". Y agregaba: "Vivimos un tiempo en donde todo parece posible, el tiempo del amor y del desprecio, de lo sagrado y lo profano. Las cosas que ocurren se mezclan en un caos que parece preparado con diabólica lucidez. Nos asustan algunos hechos que no deberían asustarnos, sentimos miedo de nada, permanecemos indiferentes ante ciertos horrores. Estamos confundidos, acaso porque la confusión sea el signo secreto de la vida (...) ¿Cómo medir el valor de algo en momentos en que todos los valores parecen subvertidos? ".

Si bien la cita da indicios de la sensación de miedo y caos generalizado que el mismo diario reproduce, no podemos dejar de observar que el editorial se refiere a la acción de jóvenes considerándola abominable, temible. Esa percepción va a surgir frecuentemente en los editoriales y también en las cartas de lectores.

Como ya hemos mencionado, la sección carta de lectores no era un espacio marginal en el diario, ya que no sólo incorporaba la voz del lector al discurso del diario sino que generalmente lo que allí se decía era retomado por los editoriales. En días previos al golpe de estado en una de ellas se aludía al aspecto de los jóvenes: "En estas épocas de cambios hay costumbres de las que duele despedirnos. Por ejemplo la manera en que los alumnos del colegio nacional se presentaban para ir a clase. Me parece bien que cada uno vaya como quiera pero hay algunos alumnos que antes deberían pasar no sólo por una peluquería sino por debajo de la ducha."

En la misma fecha un editorial recibía con beneplácito el uso de saco y corbata en la universidad -especialmente para docentes en tanto "entrañan el propósito de asegurar el umbral de decoro en las aulas superiores". Como es posible observar, entre fines de 1975 y principios de 1976, el problema del aseo, la vestimenta, la salida de los jóvenes en la noche eran cuestionadas tanto desde las cartas de lectores como desde los editoriales y ello no era un elemento casual en su discurso. Por el contrario se inscribía en el marco de un discurso general de existencia de anarquía y desorden en todos los aspectos de la vida, incluso en cuestiones cotidianas. La percepción de que todo estaba "patas arriba" ayudaba no sólo a configurar una visión negativa sobre los jóvenes sino también a plantear la necesidad del restablecimiento del orden.

Ya con el golpe militar las percepciones en torno a ese grupo no difirió, desde otra carta de lectores publicada en agosto de 1976 y titulada "Delincuencia" el lector refería a los 12 consejos para lograr la "delincuencia juvenil", entre ellas transcribo:

"1) Comenzad desde su más tierna infancia a dar al niño todo lo que quiera. 2) No le deis una educación religiosa. Aguardad que sea él mismo quien lo resuelva cuando cumpla 21 años. 3) Jamás le enseñéis la distinción entre el bien y el mal. 4) Permitidle leer todo lo que caiga en sus manos. Preocúpate de esterilizar los vasos y servilleta que usa, pero no os molestéis en vigilar el alimento que nutre su mente. Si seguís estos doce consejos vuestros hijos serán otros delincuentes, si hacéis lo contrario serán un día sanos y honrados ciudadanos".

Otro editorial publicado en julio de 1977 refería a su comportamiento en el transporte público del siguiente modo: "Lo mismo que se trate de varones o de niñas, hacen gala de una total falta de urbanidad. Forman corrillos en los pasillos, dificultando en extremo la de por sí difícil en las horas 'pico', se comunican entre si a gritos y no son escasas las veces que hacen objeto de pesadas burlas al resto del pasaje".

Los jóvenes en general se presentaban así como un foco de atención: "faltos de moral y de urbanidad" o posibles "delincuentes"; se constituían en sujetos potencialmente peligrosos que, desde la prédica del periódico, tanto las instituciones como el estado debían encauzar. Aún cuando desde La Capital se evidenciaba un cuestionamiento general respecto de la juventud, era frecuente la asociación entre "delincuente subversivo" y joven. Dicha asociación se realizaba especialmente desde los comunicados -y desde el discurso militar insistiendo generalmente en la "corta edad" del "enemigo subversivo". Sin embargo esta asociación trascendía los comunicados y desde los medios se alertaba a la población respecto de la necesidad de investigar la documentación de las parejas jóvenes que quisiesen alquilar un inmueble. Según José Lofiego, miembro del Servicio de Informaciones de la policía de Rosario: "Les habíamos dado una especie de formulario mimeografiado con algunos interrogantes básicos, sobre todo movimientos sospechosos de personas que nadie los conocía en el barrio, de personas jóvenes con hijos de poca edad, hacíamos hincapié sobre todo en eso". Como es posible observar, en el imaginario militar de aquellos años subversión y juventud eran términos que se articulaban proponiendo un abanico de interpretaciones y aunque no todos los jóvenes eran considerados subversivos la construcción discursiva ayudaba a crear un ambiente de duda sobre ellos estigmatizándolos.

Aún cuando la llegada del golpe no modificó las percepciones que el diario construía en torno a la juventud, sí se propuso enfatizar las acciones del gobierno de facto que buscaban encauzarla, refrendando no sólo el discurso sino también apoyando fervientemente esas acciones. El 24 de marzo Videla en nombre de la Junta Militar llamaba a "restituir los valores esenciales" y convocaba a los jóvenes a sumarse a esa tarea. Tanto su incorporación en el PRN como las acciones disciplinarias tendientes a "guiar" los comportamientos sociales juveniles se constituyeron en cuestiones subrayadas por los medios locales desde diversas secciones; asimismo no sólo se informaba de temas tales como las nuevas normativas impuestas en algunas escuelas sobre la vestimenta de estudiantes o sobre la campaña moralizadora llevada adelante por la Jefatura de Policía, sino que desde los editoriales se aplaudía tales acciones en tanto se sostenía que "la juventud, en especial, desprovista muchas veces del resguardo necesario dentro de este tipo de cosas es, indudablemente la principal beneficiaria de esta acción moralizador".

En abril de 1976 una carta de lectores de La Capital recibía con satisfacción las medidas tendientes a restringir la circulación de los jóvenes en los horarios nocturnos ya que "con medidas así, lograremos aunque sea de a poco, encauzar a la juventud. Si los padres no se ocupan, ya se ocuparán las autoridades de que no anden a deshoras por allí, a merced de las malas compañías y de todos los peligros que acechan por las calles".

En septiembre de 1977 La Capital planteaba que "la juventud también es valiosa protagonista en el presente" pero que en los años pasados: "desvirtuóse el papel de la juventud en nuestra comunidad, haciéndosela tempranamente destinataria de funciones y atribuciones que no sólo no le correspondían sino que atentaban contra esenciales valores de la civilidad argentina. No debe olvidarse que en los oscuros días en que el terrorismo había montado su maquinaria al amparo oficial, fue calificada de 'maravillosa' a aquella parte de la juventud argentina enrolada en la subversión, y que equivocadamente creían que poner bombas era parte de una tarea patriótica".

En tanto los jóvenes eran llamados a actuar en ese presente el diario los incluyó en su discurso sin dejar por ello de marcar la potencialidad del peligro que surgía cuando eran "manipulados" por el "terrorismo" que los influía con valores ajenos al "ser argentino". Al presentarse a la juventud como un peligro latente, se apelaba especialmente a la responsabilidad instituciones consideradas claves para la formación de esa nueva juventud. Por ello también se enfatizaba desde diversas perspectivas el lugar que ocupaban la familia, la educación secundaria, la Iglesia para inculcar los valores necesarios que no permitiesen esta "intromisión foránea". En diciembre de 1976 La Capital se refería a la familia planteando que "debe constituirse en un bastión inexpugnable para cualquier clase de ataque que pretenda destruirla o desnaturizarle sus funciones esenciales y su protección acabada y plena depende de un justo ordenamiento social". En octubre de 1977 otro editorial planteaba que ante la posibilidad de que los jóvenes fueran "blanco propicio para tentaciones que pueden desviar su camino" la responsabilidad de los padres se volvía ineludible: "El sentido ético de la existencia basado en los tradicionales y permanentes valores morales, debe ser inculcado cotidianamente por los padres pues nada ni nadie puede reemplazarlos en esa responsabilidad que es divina y humana. Vigorizar a la familia como institución equivale a vigorizar a la subsistencia misma de la sociedad, porque esta se basa primaria y fundamentalmente en aquella".

El análisis realizado nos permite pensar que la construcción discursiva de los medios en torno a la juventud no era casual ni menor, sino que se constituía en una herramienta esencial en el proceso de construcción de representaciones más generales que legitimaban el PRN a la vez que impartía pautas y valores que consideraban "esenciales" en esa construcción del "ser nacional".

Mientras La Tribuna y El País retomaron desde sus páginas algunos de los puntos más contundentes del discurso oficial, insistieron en menor medida en cuestiones como, por ejemplo, la temática de la juventud. Sin embargo en la construcción de esas representaciones cobró fuerza la acción discursiva de La Capital, que en tanto se consideraba un claro defensor del PRN, promovió actitudes, valores y problemáticas que no dudó en levantar como banderas de su propio discurso. Así las representaciones hegemónicas en torno a la juventud instituyó a los jóvenes como un todo monolítico y homogéneo -y masculino , presentándose desde los editoriales como una problemática recurrente incluso desde los meses previos al golpe de estado. La construcción de los jóvenes como peligrosos, ajenos y contrarios a la sociedad llevaba a excluirlos, dejando de ser un sujeto social con sus propias pautas, con sus propios comportamientos para convertirse en un problema a resolver, una cuestión de la cual el estado debía encargarse para ordenar, disciplinar y en ocasiones reprimir.

* Docente de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y becaria de CONICET

lauluciani@gmail.com



Leer más...

domingo, 15 de agosto de 2010

Encuentro Regional de la Zona Noroeste del Conurbano Bonaerense


Encuentro Regional de la Zona Noroeste del Conurbano Bonaerense


Programa Pedagogía de la Memoria y Proyecto Histórico



Jueves 26 de Agosto - San Miguel





«La noticia ausente: medios de comunicación y dictadura»




políticas públicas participativas
sobre memoria y derechos humanos





La Dirección Provincial de Educación de Educación Superior y Capacitación Educativa y la Dirección de Educación Superior de la Dirección General de Cultura y Educación invita al Encuentro Regional de la Zona Noroeste del Conurbano Bonaerense del Programa Pedagogía de la Memoria y Proyecto Histórico, el 26 de agosto en la ciudad de San Miguel.



La realización de este Encuentro se inscribe en una serie de encuentros y jornadas de debate político académico destinados a estudiantes y docentes del nivel Superior. Las actividades son organizadas desde el Programa Pedagogía de la Memoria y Proyecto Histórico junto a estudiantes, docentes y directivos de Institutos Superiores de Formación Docente y Técnica.



Objetivos:

Promover el debate académico y político.
Incentivar la participación activa de los estudiantes y docentes en políticas públicas del Nivel Superior sobre Memoria y Derechos Humanos.
Facilitar la apertura de espacios para la reflexión local y regional vinculando la memoria y los derechos a la educación, la vida cotidiana y las prácticas sociales de las comunidades donde se realizan los Encuentros.


Modalidades de participación y destinatarios.

El Encuentro está destinado a Estudiantes, Docentes, Directivos, No docentes, Egresados e Inspectores de Institutos Superiores de Formación Docente y Técnica de la Pcia. de Buenos Aires y los mismos deberán completar y enviar una ficha de inscripción obligatoria por Instituto (ver archivo adjunto) para participar como asistentes. Además, aquellos grupos consolidados en áreas temáticas del programa podrán proponer talleres o exponer poster.
Los Talleres tienen el objetivo de abordar pedagógica y colectivamente las temáticas específicas de cada encuentro y las generales del Programa. Docentes y estudiantes podrán presentar sus propuestas (ver pautas en archivo adjunto) a la dirección indicada debajo.

La presentación y exposición de Poster tienen el objetivo de abrir un espacio público donde se visibilice y socialice las distintas experiencias que se llevan adelante en las Instituciones del Nivel Superior en el marco del Programa. Para dicha presentación, se deberá presentar un Resumen en las fechas indicadas según corresponda.



Destinatarios de este Encuentro: comunidad educativa del Nivel Superior de las Regiones Educativa 3, 6, 7, 8 y 9: Inspectores, Directivos/as, Docentes, Estudiantes, Egresados/as y no docentes de las siguientes ciudades: San Miguel, Moreno, San Miguel, J C Paz, Merlo, Morón, Ituzaingó, Tres de Febrero, G San Martín, Tigre, San Fernando, V López, San Isidro y La Matanza.




Lugar y dirección del Encuentro: ISFD N° 112, Arguero N° 1138 - San Miguel.

Horario del Encuentro: 9:00 a 18:00 hs.


Inscripción general: hasta el 22 de agosto



Enviar inscripciones, resumen del poster o propuesta de taller a contra_elolvido@yahoo.com.ar



Organiza y convoca:

Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires: Dirección Provincial de Educación Superior y Capacitación Educativa; Dirección de Educación Superior; Programa Pedagogía de la Memoria y Proyecto Histórico.

Con la colaboración de Directivos, docentes y estudiantes de los Institutos N° 112 y 42 de San Miguel.



Para mayor información:
Teléfono: 0221 429 5313
Correo: contra_elolvido@yahoo.com.ar

Sitio Web: Pedagogía de la Memoria


Historia de las Jornadas

En el marco de estas políticas públicas participativas, que vienen desarrollándose desde el año 2006 y específicamente desde el año 2008 cuando se implementaron las Jornadas regionales, se realizaron encuentros en las ciudades de La Matanza, Avellaneda, San Miguel, Morón, La Plata y Cañuelas. Participaron en las mismas más de dos mil estudiantes y docentes del Nivel Superior.

En estos años contamos con la presencia del Subsecretario de Educación Daniel Belinche, los periodistas Sandra Russo, Orlando Barone, Washington Uranga, Analía Elíades y Eduardo Anguita, integrantes del Equipo de Antropología Forense y de la ONG Periodismo Social, Adelina Alayes, Madre de Plaza de Mayo de la ciudad de La Plata y Victoria Donda, nieta recuperada. También compartieron sus experiencias el Abogado Ponce Núñez del Foro por los Derechos de la Niñez, Adolescencia y la Juventud, los investigadores y docentes Sebastián Pereyra, Javier Trímboli, Miriam Socolowsky, Jorge Huergo, Ana Barletta, Aníbal Viguera y Fernando Pellegrini.





--
Programa Pedagogia de la Memoria y Proyecto Histórico
Dirección de Educación Superior
Dirección Provincial de Educación Superior y Capacitación Educativa
Teléfono: 0221- 4295313


Leer más...

domingo, 14 de marzo de 2010

La Argentina sojera



Sábado, 13 de marzo de 2010


La Argentina sojera



Por Susana Gallardo

Centro de Divulgacion Cientifica, UBA
“Se piensa que el glifosato es inocuo y que se degrada fácilmente, por ello se emplea mucha más cantidad que la necesaria”, señala la doctora Haydée Pizarro, docente e investigadora de la FCEyN-UBA y del Conicet. Un efecto indeseado de la aplicación en exceso es que se están generando malezas resistentes, lo que lleva a los fabricantes a desarrollar formulaciones cada vez más potentes.


Si bien lo aconsejable, según el INTA, es emplear un litro del formulado por hectárea, “los productores confiesan que vierten entre 10 y 14 litros por hectárea”, según informa Pizarro. El formulado comercial (Round up, la marca registrada de la empresa Monsanto) contiene 48 por ciento del principio activo, y el resto, un compuesto que facilita la entrada del producto a la planta. En particular, se emplea uno que se conoce como POEA, que, según algunos estudios, puede ser más tóxico que el glifosato.

La doctora Pizarro, junto con el doctor Horacio Zagarese del Instituto Tecnológico de Chascomús (Intech) y el doctor Carlos Bonetto, del Instituto de Limnología de La Plata, determinaron que, en los cuerpos de agua, el glifosato produce una modificación de la comunidad de algas, ya que elimina a algunas de ellas, hace que otras aumenten y, además, se produce un incremento de fósforo en el agua, compuesto que forma parte de la propia molécula del glifosato. Los resultados acaban de publicarse en Ecotoxicology.

“La adición del formulado genera cambios significativos en la estructura y el funcionamiento de las comunidades de algas”, señala Pizarro, y destaca: “Tanto el fitoplancton como el perifiton conforman la base de la trama alimentaria acuática y, si hay alteraciones en estas comunidades, se generan efectos en los demás componentes del ecosistema, por ejemplo los peces”. El perifíton designa a aquellos organismos muy pequeños que se adhieren a las paredes o a otros sustratos presentes en los cuerpos de agua.

ALGAS RESISTENTES
Los experimentos fueron realizados en un predio del Intech, en Chascomús, en diez piletas construidas especialmente, de 25 metros cuadrados de superficie, que semejaban lagunas.

En cinco de esas piletas, los investigadores inocularon el formulado Round up para tener en el agua 8 miligramos de glifosato por litro, cantidad comparable con la que puede recibir una laguna en un ambiente natural, rodeado por cultivos, y adonde el viento puede transportar el herbicida desde las avionetas o los tractores que fumigan.

Al cabo de once días, los investigadores observaron que el herbicida en cuestión producía una gran mortandad de ciertas algas, pero un grupo en particular, las cianobacterias, hicieron frente al embate del herbicida. Estas últimas son resistentes a situaciones extremas, por ejemplo temperaturas muy altas o muy bajas, o falta de agua. De hecho, se las encuentra en los desiertos, así como en la Antártida.

Terminado el experimento, las piletas fueron vaciadas, pero en el fondo quedó el sedimento que se había formado. Al tiempo, los investigadores volvieron a llenar las piletas con agua limpia, con el fin de realizar un nuevo experimento. Pero, al cabo de unos meses, hallaron que en cinco de ellas el agua estaba turbia. Se habían puesto turbias, precisamente, las que habían recibido la aplicación de glifosato el año anterior.

“Fue un efecto impensado. El glifosato, con una sola inoculación un año atrás, se había unido a compuestos del suelo y, a largo plazo, había provocado la turbidez del agua”, destacó Pizarro.

LAS AGUAS BAJAN TURBIAS
“La turbidez del agua en las piletas se relaciona con una gran proliferación de algas debido al efecto a largo plazo del glifosato”, subrayó Pizarro. El herbicida contribuyó a aumentar la presencia de fósforo, que acelera el proceso de eutrofización, es decir, el aumento de materia orgánica en el agua. Este es un problema que afecta a las lagunas de la provincia de Buenos Aires y ello se debe, sobre todo, a la actividad agrícola.

“La gran mayoría de las lagunas pampeanas se encuentra hoy en un estado más turbio que el original. La eutrofización en ellas se ha incrementado en los últimos veinte años debido a la intensificación de la agricultura, que trajo aparejadas elevadas tasas de fertilización. Los excedentes de nutrientes terminan en los cuerpos de agua de la región e incrementan aún más su grado trófico”, explica el doctor Armando Resella, docente en la Facultad de Agronomía de la UBA, quien participó en un trabajo de relevamiento y estudio de las lagunas pampeanas.

A medida que una laguna se carga de nutrientes pasa por diferentes etapas, en que varía tanto la flora como la población de peces. “Si la carga de nutrientes y materia orgánica es muy elevada, la laguna puede pasar a un estado hipertrófico, en donde las condiciones ya no son viables para la continuidad de peces como el pejerrey. En estos cuerpos de agua sumamente turbios, con fondos sin oxígeno y de olor desagradable, son más frecuentes las floraciones de algas potencialmente tóxicas”, señala Rennella.

El nivel de eutrofización se vincula, por lo general, al uso de la tierra en la cuenca de drenaje de la laguna. “A mayor intensidad de uso de la tierra (urbanización, agricultura intensiva, ganadería en feed lot), mayor carga de nutrientes en el cuerpo de agua y por lo tanto mayor desarrollo del fitoplancton y mayor turbidez. Las causas principales son los fertilizantes utilizados en la agricultura y las descargas de desechos urbanos pobremente tratados”, recalca el investigador.

Cuando un cuerpo de agua se vuelve turbio y eutrófico, pueden aparecer algas nocivas para el hombre, como la Microcistis aeruginosa, una cianobacteria, que es tóxica para el hombre y los animales, y afecta principalmente al hígado. Esa alga no sólo resiste el efecto del herbicida, sino que, además, lo emplea como nutriente, por su alto contenido en fósforo.

“En nuestro trabajo el problema era el herbicida”, dijo Pizarro. Luego de haber observado que cinco de las piletas estaban turbias, los investigadores realizaron otro experimento, y agregaron glifosato a cinco de las piletas al azar, ya fueran turbias o claras. Luego colocaron distintos sustratos para que las poblaciones de algas se adhirieran a ellos. Y los retiraron a diferentes lapsos: a los 8, a los 14, a los 28 y a los 42 días. “Vimos que había una gran mortandad de varias especies de algas, principalmente diatomeas, mientras que a las otras algas, las cianobacterias, este herbicida no las había afectado. Donde no pusimos herbicida, las diatomeas crecieron.”

MAS ESTUDIOS
Ahora, los investigadores están trabajando con otro equipo de investigación de la FCEyN para determinar por qué se produce la mortandad de algas, y si la toxicidad proviene del principio activo del glifosato, del aditivo o de la mezcla de ambos.

Lo cierto es que los resultados obtenidos ponen en evidencia el efecto que el uso indiscriminado del glifosato puede tener sobre la calidad de las lagunas, que son fuente de agua dulce para el hombre, así como sobre la vida de los organismos que allí habitan y que se encuentran en la base de la cadena alimentaria.



Permalink:
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/futuro/13-2312-2010-03-14.html

Leer más...

viernes, 17 de abril de 2009

Las éticas de Walsh

A partir de un recorrido sobre la obra de Rodolfo Walsh, Luciano Sanguinetti propone una reflexión sobre la ética periodística y sobre nuestras propias actitudes ante la vida.



Por Luciano Sanguinetti *


Encontré Operación Masacre en la biblioteca de mi viejo. Corría la dictadura y yo tenía, creo, 16 años. Supongo que era herencia de la biblioteca de mi abuelo que fue director del diario católico El Pueblo, quizás uno de los últimos diarios confesionales masivos. En 1945, por una nota alusiva al 17 de Octubre y proclive al movimiento peronista en ciernes, se vio obligado a retirarse de la conducción del periódico. Como imaginarán, el abuelo era un nacionalista conservador (con todo lo que eso implica para los años cuarenta) que las circunstancias históricas pusieron ante un dilema. La leyenda familiar cuenta que, entre otros perjuicios, como consecuencia de aquella decisión, perdimos la modesta fortuna de una quinta y un caballo blanco en el que mi viejo y sus hermanos jugaban a los cowboys.
Hace algunos meses, a propósito de un seminario sobre Dilemas Eticos del Periodismo en la Maestría de Periodismo de la UBA (algunos alumnos podrán en este momento recordar la clase), había observado las diferentes éticas que Walsh había desarrollado en su vida profesional. Les recordaba a los alumnos que el primer Walsh, el que va de la serie de novelas policiales como Variaciones en Rojo hasta Operación Masacre en 1957, está ligado a la idea del periodista como detective, en el mejor estilo de la novela inglesa. Hay una ética racionalista, y el trabajo del periodista es descubrir la verdad (¿quién es el asesino?) y presentarla ante la opinión pública (una suerte de lector de la novela de la vida) para que la justicia, al fin y al cabo, cumpla con su cometido. Ahí el periodista usa las dos armas fundamentales del conocimiento: la sensibilidad y la razón, como el Guillermo de Baskerville, que plasmó Umberto Eco en El nombre de la rosa. Si buscara ahora el libro en la biblioteca de mi viejo encontraría estas palabras: “Es que uno llega a creer en las novelas policiales que ha leído o escrito, y piensa que una historia así, con un muerto que habla, se la van a pelear en las redacciones, piensa que está corriendo una carrera contra el tiempo, que en cualquier momento un diario grande va a mandar una docena de reporteros y fotógrafos como en las películas”.
La segunda ética la podría representar los trabajos que Walsh publicó en la revista Panorama, entre 1966 y 1970. Ahí pareciera que la función del periodista es como la del antropólogo, darles voz a los que no la tienen. Reflejar sus visiones del mundo, sus rasgos y lenguajes, registrar (Aníbal Ford recordaba en un artículo premonitorio sobre Walsh que fue uno de los primeros en hacer uso del grabador) sus costumbres en el norte misionero, en los carnavales, en los leprosarios. Hay ahí seis lecciones de periodismo, imposibles de pasar por alto.
Hacia fines de esa década, Walsh pareciera entender que ya no alcanza con comprender el mundo, ni con presentar las pruebas ante unos jueces ciegos, ni darles la voz a los que no la tienen, lo que se exige es transformarlo. Para eso las herramientas del periodismo y la comunicación son fundamentales (de eso hablan su trabajo en el diario de la CGT de los Argentinos, en los talleres de periodismo en las villas, su participación en la contrainteligencia), acaso para no terminar defraudado como el personaje de Nota al pie, por haber vivido reproduciendo para La Casa “el linaje esencial de los imbéciles, el cromosoma específico de la estupidez”. (¿Alguien habrá escrito ya sobre las trasmutaciones del significado de las casas en la literatura argentina, desde la casa de los hermanos en Casa tomada hasta La Casa de León de Sanctis?) Aquí el compromiso de Walsh va a ser tan claro y sencillo que nos exime de comentarios.
Finalmente, el terrorismo de Estado, los propios errores, la muerte de los seres queridos, el refugio en el Tigre, llevan a Walsh a interpretar que ya es otro tiempo, el tiempo de “sentir la satisfacción moral de un acto de libertad”, como escribió en los documentos de Ancla. Aislado, perseguido, disfrazado, escribe con su nombre y apellido, cosa que no hacía desde principios de los setenta, otra cumbre de la literatura argentina: Carta abierta de un escritor a la Junta Militar y Carta a mis amigos, referida a su hija. Aquí el periodista habla (“sin esperanza de ser escuchado”, intuye) para el porvenir como un artista.
Presiento que de pronto estas reflexiones nos llevaron a una Argentina distinta, de pasiones encontradas, de convicciones, menos oportuna quizás, en la que los dilemas éticos parecían estar más claros y a la vuelta de la esquina. Alguien dirá, quizá con razón, que es una época pasada, que ya no todo es blanco o negro, que hay grises. Yo les digo sin nostalgia: entre los grises también hay diferencias, aunque en el camino, como en la historia de mi abuelo, perdamos una quinta y del caballo blanco nos quede apenas una foto.
* Docente, investigador. FPyCS UNLP.
//



Permalink:

http://www.pagina12.com.ar/diario/laventana/26-123244-2009-04-17.html
Leer más...